Valdeflor tinto joven 2019 (DO Campo de Borja)

Hacia la mitad del siglo XIX en el Campo de Borja la mayor parte de los viñedos estaban en torno a los monasterios. Algunos monjes cistercienses, estudiosos de los cultivos y los suelos, decidieron para preveer las enfermedades criptogámicas en el viñedo, plantar rosales cerca de estos. Así descubrieron cuando aplicar preparados anti-fúngicos sobre las viñas puesto que el mildiou y el oïdium se manifiestan antes en el rosal que en la viña. Esta costumbre permanece vigente en la Cooperativa Santo Cristo en Ainzón y da resultados como éste :


Nota de Cata: En vista la media opacidad recibe en copa con un disco que lógicamente demuestra juventud. En nariz la aromática tímida obedece a la calidad de un vino de casi tres euros. La etiqueta intenta evocar lo contrario en la descripción del producto. Afortunadamente los aromas que hay son afrutados. En boca entrada redonda, desarrollo denso y con no sólo fruta guapa sino también a recuerdos de caramelo fresa-nata. Cuerpo de media a ligera estructura pero goloso con todo y con eso. Alcohol integrado y frescor perceptible gracias a lo reciente de la añada.


Y es que casi siempre hay que hacer caso a los monjes, salvo si se llaman Florencio Garcés y son ex-párrocos de Borja. Muy presente está la espiritualidad y el cristianismo en esta D.O. aragonesa gracias a la presencia cisterciense en las faldas del Moncayo (¿de donde sino, malpensados?) desde el siglo XII. Mucho turismo y mucho que ver en esta zona que agrada tanto a devotos como a paganos. Como maridaje para esta Garnacha de apenas 3 euros unos Jarretes de ternasco guisado. Sino, servirá un Cachopo de pechuga con patatas panadera o unos Garbanzos caseros con chorizo y verduritas. ¡ Amén !


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